Durante los más de 35 años que jugué al básquetbol y fui presidente del club Mavort (entre 1979 y 2014) existen literalmente cientos de anécdotas o vivencias relacionadas a los diferentes partidos o campeonatos en los que se participó.
Presentaré unas pocas anécdotas, no en orden de importancia o de tiempo, tan solo que se me vienen a la mente en torneos importantes o hechos que han dejado recuerdos en mi memoria.
Espero sean de tu agrado.
1. “UN TAL” MAVORT
Al Club Mavort lo fundé, junto con otros ex jugadores de Universidad Católica en mayo de 1989. Como club legalmente constituido, pudimos jugar en el Torneo Preparación de Pichincha 1989. Salimos sorteados para jugar nuestro primer partido del torneo contra el Club La Salle, en ese entonces el equipo más fuerte de Pichincha, que contaba con jugadores de la selección de Ecuador, como Jeff Escalante, Diego Romo, José Obando, Franklin Nazareno, Alfredo Salgado y era ampliamente favorito para imponerse sobre este nuevo club Mavort, que lo integrábamos principalmente exjugadores de Universidad Católica. El equipo de Mavort alineó con Iván Calderon, Ronal Cueva, Fernando Troya, Geovanny Perlaza y Wladimir Ortega. Fue un gran partido, al descanso del primer tiempo el equipo de La Salle sacó una ventaja de 10 puntos. En la segunda parte, el Club Mavort reaccionó y fue descontando la ventaja y en una emocionante final ganó el partido por 3 puntos. Fue algo inesperado y causo gran alegría a los miembros de Mavort, creo que fue la buena estrella con la que nació el club. La anécdota de esta victoria se da al día siguiente del partido, pues el diario Ultimas Noticias de Quito, publicó en grandes titulares el resumen de ese partido, bajo el título de: “UN TAL” MAVORT GANÓ A IMBATIBLE LA SALLE. Fue un resultado sensacional para un club que nacía: Mavort.
2. ARGENTINA CANTA EL HIMNO ECUATORIANO
Dentro de la V Liga Sudamericana del año 2002, siendo yo Presidente del Club Mavort, logramos clasificar a cuartos de final en el cuadrangular jugado en Quito, por lo que nos tocó eliminarnos con el campeón argentino y continental Estudiantes de Olavarria. El primer partido en Quito, lo ganó Estudiantes en un intenso partido.
La revancha nos tocaba jugar en la ciudad de Olavarria, a unas 2 horas de Buenos Aires.
Cuando llegamos a Olavarria, en nuestro hotel, llega una delegación de la Escuela Republica del Ecuador, que coincidentalmente ha existido en esa ciudad, el rector de la escuela, el señor Alfredo Pareja, nos invita para que el Club Mavort, en su calidad de campeón ecuatoriano visite la escuela. Aceptamos gustosamente y al llegar a la escuela, nos llevamos la grata sorpresa de que todo el plantel de estudiantes y profesores estaba formado en el patio principal y al llegar el Club Mavort, cantaron el himno nacional de Ecuador. Todos quienes estuvimos presentes, nos llenamos de emoción y orgullo de ser ecuatorianos.
Luego del recibimiento, cada uno de los jugadores del club se presentó ante los estudiantes y contó su historia de vida y luego firmaron autógrafos. Una experiencia difícil de olvidar, gratos recuerdos que deja el deporte.
3. CANASTA DEL TRIUNFO
Tuve la oportunidad de empezar mi carrera de jugador en el club Universidad Católica, cuando tenía 19 años de edad, en el año 1980. Participamos en el Torneo Oficial de Pichincha de ese año y en uno de los primeros partidos del torneo nos tocó enfrentar al equipo de Liga Deportiva Universitaria, un gran equipo, varias veces campeón de Pichincha, donde jugaban varios ídolos de mi juventud, como Javier Martinez, Rolan Ponce, Diego Quiñonez, Carlos Espinoza y otros. En Universidad Catolica tenía como compañeros a grandes jugadores también como Marcelo “Chino” Salazar, Mauricio Fernández, Patricio Torres, Rafael Cobo. Entrenador era Marco “Papico” Vallejo.
Ese partido es imborrable en mi mente, pues fue muy difícil, Liga nos empato el partido a 81 puntos cuando faltaban 6 segundos. “Papico” Vallejo pidió un minuto para planificar el último ataque e indicó que el saque de fondo tenía que hacerse para Marcelo “Chino” Salazar y que él vaya hacia el aro, en busca del aro o el faul que nos de el triunfó. Yo, como era el más joven del equipo, tenía confianza en que los experimentados compañeros resolverían el partido. Cuando sacamos el balón desde línea de fondo, a falta de 6 segundos, realmente veo que Marcelo Salazar se enrumbaba hacia la canasta defendida por Liga y el jugador que me estaba marcando se despega para ir hacer doble marca a Marcelo, lo que lo hace frenar y con sorpresa miro que el “Chino” ante la doble marca, empieza a botear hacia mí y me pasa el balón faltando un segundo, afortunadamente pude recibir bien el balón y elevarme instantáneamente para realizar un lanzamiento de media distancia, que en mi mente el balón se movía en cámara lenta y se demoraba en llegar al aro. Afortunadamente el balón entró junto con el timbre de fin de partido y me quedé en realidad estático, pues trataba de procesar lo que estaba pasando. Solo los abrazos y felicitaciones de todo el equipo me hicieron celebrar ese triunfo tan importante donde Católica saco adelante un partido importante en el historial de esos dos tradicionales equipos quiteños.
Llegaron luego cientos de partidos adicionales, con triunfos y derrotas a través de tantos años, pero ese partido, uno de los primeros que jugaba a nivel profesional se quedó grabado en mi memoria.
4. SALTO INICIAL HONORÍFICO EN LA FINAL DE LA LIGA PROFESIONAL VENEZOLANA DE 2002
El Club Mavort jugó el XXXIX Campeonato de Clubes Campeones en Valdivia, Chile, en el año 2002.
Nuestro primer partido fue contra Delfines de Miranda, campeón venezolano. Un gran partido para Mavort, estuvo adelante durante gran parte del partido y parecía que ganaríamos, pero en el último minuto, el destacado jugador venezolano Victor David Diaz convirtió 2 lanzamientos seguidos de 3 puntos y nos viraron el partido. Recuerdo la celebración del equipo venezolano por ganarnos, haciendo lo que conocemos como cargamontón de jugadores en el centro del campo.
El equipo Delfines de Miranda termino luego como campeón sudamericano en ese torneo.
Luego del partido tuvimos la oportunidad de hacer amistad con el presidente del Club Delfines, Danilo Diaz Granados, persona influyente en Venezuela, quien nos felicitó por el nivel que demostró el Club Mavort en ese torneo y se sorprendió por el nivel del club ecuatoriano Mavort. Tuvo la gentileza de invitarnos a 2 miembros de la directiva del Club Mavort a presenciar la final de la Liga Venezolana en Caracas de ese año, donde jugaba su club Delfines. Nos envió los tickets y viajamos Alfonso “Pocho” Pazmino, y mi persona. El hotel y todos los gastos estaban pagados, gran gentileza de Danilo.
El día del partido de la final entre Delfines de Miranda y Guaros de Lara, antes del salto inicial, escucho por los parlantes del coliseo que decían: “Invitamos al ingeniero Wladimir Ortega, presidente del campeón ecuatoriano Club Mavort para que pase al centro de la cancha y proceda con el salto honorifico de inicio de partido” Danilo no me había comunicado este detalle que había preparado y fue una gran sorpresa para mí. Tomé el balón e hice el salto inicial entre los dos jugadores de la final y recibí un fuerte aplauso de un coliseo lleno hasta las banderas. Satisfacciones que solo el deporte te puede dar y no los consigues fácilmente a través de dinero u otras actividades. Esto lo guardo en mi mente por siempre.
5. MAVORT EQUIPO SENSACIÓN DE SUDAMERICA 2002: CONSUBASQUET
El Club Mavort, en su calidad de campeón ecuatoriano 2001, jugó la V Liga Sudamericana de Básquetbol en el cuadrangular realizado en Quito, en febrero del 2002, grupo conformado por Franca de Brasil, Cocodrilos de Caracas, de Venezuela, Piratas de Bogotá, Colombia y el anfitrión, Club Mavort, de Quito, Ecuador. Fue un torneo intenso, el Club Mavort derroto a Piratas, luego ganó a Cocodrilos en un partido espectacular y perdió ante Franca de Brasil, de acuerdo a los diferentes resultados, clasificaron a cuartos de final Mavort y Cocodrilos, dejando eliminados a Franca y Piratas. Fue la primera vez en los torneos sudamericanos que un equipo ecuatoriano eliminaba a un brasileño. En cuartos de final el Club Mavort enfrentó al campeón argentino y continental Estudiantes de Olavarria, equipo de un nivel muy grande. Estudiantes logró clasificar ganando a Mavort en Quito y en Olavarria, en partidos muy disputados, en los que se impuso la jerarquía del equipo argentino.
Luego de esta actuación de Mavort, la CONSUBASQUET declaro al club Mavort “Equipo Sensación de Sudamérica 2002”, en claro reconocimiento a la gran actuación de un club de un país pequeño dentro del básquet sudamericano y con pocas actuaciones relevantes a nivel sudamericano.
En relación a este logro de Mavort en 2002, viene a mi mente el hecho de reivindicar la imagen del básquet ecuatoriano, tan venida a menos, pues en el año 2000, el equipo ecuatoriano ESPE perdió en Rio de Janeiro por una paliza histórica 140-39 ante el club Flamengo y los comentaristas argentinos de DirecTV se burlaron del básquet ecuatoriano diciendo que ESPE era un “equipito de jugadores amateurs” expresión ofensiva al básquet ecuatoriano. Dos años después, luego que Mavort clasificó eliminando al campeón brasileño Franca y que la CONSUBASQUET lo declarara el equipo sensación de Sudamérica, coincidentemente vi a los periodistas argentinos de DirecTV en el coliseo, me acerque a ellos y tuve la oportunidad de decirles que no vuelvan a hablar mal del básquet ecuatoriano, pues el Club Mavort demostró que el deporte en Ecuador también puede ser de alto nivel. Los periodistas reconocieron esta nueva imagen del básquet ecuatoriano, nos desearon buena suerte y que continuemos con nuestra labor. Satisfacción por haber aclarado malas expresiones hacia nuestro básquetbol.
6. VICTORIA SOBRE FLAMENGO, BUENOS AIRES 2013
Uno de los grandes logros del básquet ecuatoriano fue la victoria histórica del Club Mavort sobre el campeón brasileño Flamengo, hecho que ocurrió en el cuadrangular por la Liga de las Americas, jugado en Buenos Aires, en 2013. El marcador final fue 95-93 a favor de Mavort.
Esta anécdota se relaciona con la anterior, partiendo de la victoria de Flamengo sobre el ecuatoriano ESPE por 100 puntos de diferencia en el año 2000. En ese año 2000 el Club Mavort no era campeón todavía del básquet ecuatoriano, por lo que no tenía aún derecho a jugar torneos sudamericanos.
Pero ese día yo me propuse trabajar a fondo para llevar al club Mavort a posiciones estelares en el básquet ecuatoriano primero y luego proyectarnos a nivel internacional. En el año 2013, luego de ganar 4 Ligas Nacionales de Ecuador y grandes actuaciones en torneos internacionales, el triunfo sobre aquel Flamengo que humilló al básquet ecuatoriano 13 años antes confirmó que mi esfuerzo como presidente del club Mavort tuvo razón de ser y cumplió los objetivos trazados años atrás. ¡Labor cumplida!
7. “DIOS MIO YA NO ME AYUDES TANTO”, VALDIVIA, CHILE, 2002
El club Mavort jugó el XXXIX Campeonato de Clubes Campeones en Valdivia, Chile en 2002. En el primer partido, perdimos sobre la hora con Delfines de Miranda, de Venezuela, que a la larga fue el campeón del torneo, luego vencimos a Real Santa Cruz de Bolivia por 50 puntos de diferencia.
El último juego lo teníamos contra Atenas de Córdova, de Argentina. El que ganaba clasificada al cuadrangular final por el título. Al final del primer tiempo el Club Mavort ganaba por 20 puntos de diferencia. Gran alegría entre todos los miembros de la directiva del Club en ese momento, yo incluido, hasta que algo que recordé me quitó la sonrisa, pues el hecho de clasificar al cuadrangular final hacía que nos toque quedar varios días más en Valdivia, entregar premios adicionales a los jugadores, lo que me produjo inquietud. El Club Mavort tenía una economía pequeña, tenía una economía familiar, pues mi constructora, que no era grande, lo financiaba, y en realidad fuimos al torneo con el dinero justo y el hecho de clasificar a la siguiente ronda nos hacía erogar recursos económicos que no existían. Recuerdo mi expresión, al final del primer tiempo con el equipo argentino, que ganábamos con 20 puntos, “Dios mío, ya no me ayudes tanto” medio en son serio y gracioso. En el segundo tiempo, Atenas de Argentina reaccionó muy bien y nos viró el partido en el último minuto (con cierta ayuda arbitral) y clasificaron ellos. Tristeza por la derrota, pero no la sufrí tanto por lo expresado anteriormente.
8. MAVORT, LA NUEVA ALEGRIA DE ECUADOR
El primer torneo internacional que jugó el Club Mavort fue la V Liga Sudamericana 2002, en el cuadrangular jugado en Quito, donde clasificaban 2 equipos a cuartos de final. Participaron Franca de Brasil, Cocodrilos de Venezuela, Piratas de Colombia y Mavort por Ecuador. Gran actuación del Club Mavort pues clasifico al derrotar a Piratas y a Cocodrilos, a pesar de perder con Franca. Al final clasificaron Cocodrilos y Mavort.
Hubo mucha alegría en el publico ecuatoriano al ver a un equipo del país clasificar tras una gran actuación, recuerdo una publicación del diario la Hora: “Mavort, la nueva alegría de Ecuador” o la de la revista Estadio: “Una canasta de grandeza” entre otras muchas. Recuerdos imborrables en nuestra primera experiencia internacional.
9. CAMPEÓN EN USA, A LOS 59 AÑOS DE EDAD
En el año 2016 decidí ir a vivir en Estados Unidos, pues todos mis hijos vivían en ese país, con el fin de reunir la familia, adicionalmente el trabajo de constructor en Ecuador había bajado bastante. En el año 2019 vivía en la ciudad de Cypress, en las afueras de Houston, Texas. Como mi pasión es el básquet y todavía podía jugarlo iba 2 veces por semana al gimnasio LA Fitness donde se juega básquet de primer nivel. Inicialmente los jóvenes americanos me veían con recelo, por mi apariencia de hombre mayor, pero me dieron oportunidad de jugar y no tuve problema en seguirles el ritmo y anotar muchas canastas en los partidos que ahí jugaban. Llegué a hacer amistad con estos jóvenes. Me dijeron que ese grupo participaba en el Torneo de básquet anual de la ciudad de Cypress y me invitaron a integrarme al equipo. Con gusto acepté y luego de décadas pude jugar un torneo de alto nivel. Estos equipos rotan a todos los jugadores a lo largo de los partidos por lo que jugué todos los partidos y no desentoné. Llegamos a la final y la ganamos, incluso en la final logre convertir 8 puntos. Vaya manera de rematar mi pasión por jugar básquet, lograr un campeonato en una ciudad de Estados Unidos, a los 59 años de edad. Satisfacción interna, el cuerpo ya no responde igual, pero la pasión por jugar se mantiene intacta.
10. FELICITACIONES POR EL CAPITAN EN UN VUELO COMERCIAL
Recuerdo con alegría nuestro segundo campeonato nacional de Ecuador, en 2009. El Club Mavort derrotó en el último partido al club UTE por 138-119, con gran actuación del cubano-ecuatoriano Reynaldo García que anotó 55 puntos. Con ese triunfo Mavort ganó ese campeonato del 2009, lo celebramos de gran manera.
Al día siguiente de ese partido tenía que viajar por cuestiones de trabajo a las Islas Galápagos, pues estaba construyendo la Agencia del Banco Pichincha en Galápagos. Me acompaño mi hijo Wladimir Andrés, que estaba en su época de adolescente. Al subir al avión nos recibió el piloto del avión, de la aerolínea Tame, un conocido, el coronel Fernando Cano, hermano de Jorge Cano, con quien jugué muchos años en mi tiempo de jugador activo.
Luego de media hora de vuelo, se prenden los parlantes del avión y el capitán expresa que viaja en el avión el ingeniero Wladimir Ortega, presidente del club Mavort, que la noche anterior ganó el campeonato en la Liga Ecuatoriana de Básquet 2009 y solicitó a los viajeros un voto de aplauso a mi persona. Los pasajeros me dieron ese gentil voto de aplauso y me lleno de alegría y orgullo ese detalle del capitán del vuelo. Me gustó ver la expresión de mi hijo al mirar este hecho, él sabía de mi esfuerzo por el deporte y esto que pasó en el avión son satisfacciones que solo puede dar el deporte. Gran alegría y mi agradecimiento al coronel Fernando Cano por ese detalle.
11. CIENTOS DE BUENOS JUGADORES Y AMIGOS.
En 20 años como jugador activo y 25 años como presidente del Club Mavort tuve la oportunidad de jugar junto o presidir a cientos de jugadores, todos amigos y grandes personas y deportistas, por lo que no podría nombrar a todos o si lo hago, no quisiera dejar de nombrar a algunos. Mi agradecimiento a todos ellos, por su esfuerzo en bien del básquetbol ecuatoriano.
En el año 1980, cuando empecé a jugar en torneos profesionales en el Club Universidad Católica recuerdo como compañeros a jugadores famosos y de gran nivel como Marcelo “Chino” Salazar, Mauricio Fernández, Patricio Torres, Patricio Acosta, Rafael Cobo, Marco Vasquez, Juan Lopez de Alda, Nelson Ponce, entrenador Marco “Papico” Vallejo, que aparecen en la foto adjunta.
Luego, jugando por Católica, CICP o Mavort, debo recordar, entre otros, a Iván Calderon, Iván Grijalva, Jorge Cano, Ronal Cueva, Ramiro Alcazar, Fernando Troya, Galo Valencia, Leonardo Saá. Fernando Lucio, Jaime Zambrano, Fabián Salas, Alfredo Salgado, Pablo Acosta, Guillermo González y muchos más.
En el Club Mavort han jugado los mejores jugadores ecuatorianos de la época, como Engels Tenorio, Carlos Carrera, Edmundo Goestchel, Carlos Carcelen, Ayub Sánchez, Marco Sánchez, Jeff Escalante, Iván Fuentes, Alfredo Salgado, Manuel Nazareno, Raúl Cardenas, Vicente Diaz, José Obando, Reynaldo García, entre otros muchos, creo que la lista se vuelve interminable. Estoy seguro que todos ellos recordarán con aprecio su paso por nuestro club. Igualmente, el club Mavort contrató alrededor de 80 jugadores extranjeros de refuerzo, para los diferentes torneos que participamos, desde 1989 hasta 2014. Jugadores de muchos países, que dejaron gran imagen deportiva y logramos mantener la amistad a pesar de los años transcurridos y distancias lejanas.
